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La emoción de emprender

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La base del éxito de tu negocio

Llevo mucho tiempo dándole vueltas al concepto de empresa feliz, aquella en la que se dan las circunstancias necesarias para que todos sus integrantes sean también felices, se desarrollen plenamente y disfruten haciendo lo que de verdad quieren hacer, apoyando valor a su público, marcando la diferencia en el mundo y teniendo una visión de compromiso.

Estas empresas felices suelen funcionar mucho mejor que las demás, las personas que trabajan en ellas son más productivas, obtienen mejores resultados en igualdad de condiciones que las que no se declaran felices.

Es toda una declaración de intenciones, un compromiso con una misma y con el mundo, es una forma de vivir, amar, trabajar y eso se traduce en todo lo que haces.

¿Eres una empresa feliz?

Una de las características fundamentales de este tipo de empresas es la pasión de sus capitanes, el cómo enfrentan la vida, los problemas y las soluciones, cómo se rodean de personas con los mismos valores, cómo saben dar la vuelta a las situaciones y cómo se saben mantener firmes ante el desánimo.

Ya sabes que no es oro todo lo que reluce, que en el mundo empresarial hay muchas partes poco bonitas, que la incertidumbre envuelve con su halo todo lo que te rodea y que hay que saber encajar la parte más oscura del mundo empresarial.

Y para enfrentarse a la parte menos bonita debemos estar preparados, debemos mantenernos firmes, debemos cuidar nuestro cuerpo y nuestra mente con dedicación y pasión, y aquí si es imprescindible estar llena de pasión, esa pasión que hace que veas más allá, que transformen las debilidades en fortalezas, que no te ciegue con lo pequeño y que te haga soñar a lo grande.

Por eso una empresa feliz se conoce bien, conoce sus limitaciones y sus puntos fuertes, sabe actuar en consecuencia, se protege de todo aquello que le hace daño, incluso de la desilusión y el desánimo, se rodea de personas que suman, que brillan, y sobre todo da de si todo lo que puede y más, no se queda a medias.

Y aquí la pasión es la que nos ayuda a ganar la batalla, recuerda que participamos en una carrera de fondo, no es cuestión de pisar el acelerador, sino de encontrar la velocidad perfecta, tu velocidad.

Por eso, si te animas a ser una empresa feliz, aquí te dejo mis mejores características que te definirán y ayudaran a alcanzar todas tus metas:

1.- Eres positiva, sincera y franca.
2.- Abres tus puertas a los demás.
3.- Trabajas duro.
4.- Tienes en cuenta a las personas que viajan a tu lado.
5.- Aportas una diferencia al mundo con tus productos o servicios.
6.- Practicas el precio justo.
7.- Respetas el trabajo de los demás.
8.- Eres firme.
9.- Sueñas despierta.
10.- Buscas ayuda cuando la necesitas.
11.- Crees en ti, en tu empresa.
12.- Miras al mundo con la cara bien alta.
13.- Buscas rodearte de personas como tú, que ven la vida como tú, a quien le encanta lo que haces.
14.- No haces trampas, ni te saltas ningún paso necesario.
15.- Pones el corazón en todo lo que haces, y eso, se nota.

¿Te reconoces en alguna de estas características? Pues eres del club de las empresas felices, que no solo ponen el corazón en todo lo que hacen, sino que ponen todos los medios que tienen a su alcance para conseguir llegar donde quieren llegar. Enhorabuena porque estoy convencida de que serás de las que marquen la diferencia, haciendo de nuestro mundo un mundo mejor.