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Tú como consumidor. La otra cara de la moneda

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Cuando tambien somos consumidores

Comienza por el principio, conócete a ti mismo.

Seguro que a lo largo del día realizas muchas acciones a las que no prestas demasiada atención y que, sin embargo, tienen gran importancia. Hoy vengo a hablarte de nosotros como consumidores, y te voy a pedir que hagas un ejercicio que te va a ayudar a avanzar en el mundo empresarial. Así que estate atento, esto te interesa.

A veces no nos damos cuenta, lo hacemos en piloto automático, o no prestamos demasiada atención, pero la realidad es muy distinta. Yo misma me daba cuenta hace poco de ello. estaba recopilando las facturas para preparar los impuestos, y yo creía que lo tenía todo, pero en un momento de inspiración conecté mi cuenta paypal para poder ver realmente que había comprado durante el mes, y no exagero si te digo que tenía siete compras de las que no tenía justificación alguna, compras de formación, de cosas que utilizo para trabajar, ¡y yo que creía que este mes no había comprado nada!

¿Te puedes creer? Por eso, creo que no hay nada mejor que experimentar en ti mismo lo que quieres aplicar a los demás, y en el mundo empresarial no va a ser menos. Este mes ya sabes que el tema sobre el que vamos a trabajar gira en torno a la contratación, e aquellos aspectos debemos tener en cuenta para actuar de formas segura, sencilla y con los menos problemas posibles.

Y las compras, entre otras muchas cosas, son contratos, son relaciones comerciales que tienen consecuencias y a las que deberíamos prestar más atención.

Por eso creo que antes debemos observarnos como compradores, debemos transformarnos en espectadores de nosotros mismos para tener claro qué quieres y qué no, cómo te gusta que te traten y cómo y cuando te sientes seguro en el mundo online.

Igual piensas que hay cosas que sólo ocurren en el mundo online, que en un negocio físico nunca ocurrirán determinadas cosas, pero lo que hoy vamos a aprender sirve para los dos mundos, no solo para el online, por eso si lo que tienes es un negocio físico también te interesa hacer el ejercicio.

Es fundamental tener claro en qué condiciones compras o se presta un servicio y sobre todo, es fundamental conocer los mecanismos de resolución de conflictos. Esto te interesa en cualquiera de los dos casos, tanto si compras cómo si vendes, lo que hoy averigües de ti, podrás aplicarlo a tus clientes mañana.

Y tú, ¿qué tipo de consumidor eres? Puedes ser de los inconscientes, de los que se creen todo aquello que te dicen, de los pesados, de los quisquillosos y de los responsables. Sólo hace falta observarte.

Por eso, la próxima vez que vayas a comprar, fíjate en el proceso que sigues para llegar a comprar. Te dejo algunas ideas:

1.- ¿Compras en páginas que no son de confianza?
2.- ¿Compruebas quién está detrás de la página de ventas?
3.- ¿Revisas la política de venta? ¿Las condiciones generales de contratación?
4.- ¿Preguntas sobre la política de devolución?
5.- ¿Exiges factura de compra?
6.- ¿Averiguas cuál es el plazo de entrega?
7.- ¿Lees los comentarios de otras personas para saber qué opinan?
8.- ¿Compartes tu experiencia con tu gente?
9.- ¿Compras compulsivamente?
10.- ¿Abandonas muchas páginas por no resultarte cómodas?

 

No hay nada mejor que observarte y tener claro qué es lo que pides a los demás para tener claro qué debes ofrecer a tu público. No se trata de ser quisquilloso, sino de ser claro y transparente, dos características fundamentales en el mundo online.

¿Te imaginas comprando en una tienda que no te genera confianza? ¿Contratarías un servicio de alguien que no te causa buena impresión? Estoy segura que la respuesta es no, por eso es tan importante saber que cosas tenemos que tener claras.

No hay tanta diferencia entre ser comprador o vendedor, si hablamos de términos de seguridad, confianza, servicio y responsabilidad, es un mismo mundo con distintas percepciones. ¿Estas de acuerdo?

¿Alguna vez te has sentido desorientado, sin saber si tienes derecho a protestar o no? ¿Alguna vez has renunciado a hacer valer tus derechos porque lo has visto muy complicado? ¿Has repetido la compre en ese sitio?

A todos nos gustan las cosas claras y sin complicaciones, las relaciones sanas, transparentes, saber siempre en qué punto te encuentras y sobre todo saber qué derechos tienes, no creas a quién dice que le gusta lo contrario. Y cuando compramos o contratamos un servicio nos gusta la facilidad, nos gusta tener toda la información necesaria delante de nosotros, sin que nos cueste un esfuerzo hercúleo encontrarla, nos gusta saber de antemano que es lo que va a ocurrir en el siguiente paso y sobre todo, nos gusta relacionarnos con “buenas” personas.

Aprender a ser un buen consumidor nos hará acercarnos a ser mejores profesionales, es la otra cara de la moneda, y nos costará mucho menos llegar a nuestro público. Y tú, ¿qué tipo de consumidor eres?