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5 pasos para crear la estrategia financiera de tu negocio

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estrategia financiera

Seguramente, si has hecho clic en este artículo es por la sencilla razón de que has relacionado el concepto “estrategia financiera” con dinero… ¡y no vas nada desencaminado!

Creo que es súper importante hablar de dinero, traducido en números, para ser realmente conscientes de qué pasos puedes (o debes) dar en tu negocio en cada momento para que sea rentable y, sobre todo, sostenible para ti.

Pero, ¿qué es en realidad una estrategia financiera? ¿Por qué es importante para tu negocio? ¿Y cómo puedes crear una para ti desde cero sin perder la cabeza?

Todas estas preguntas son las que voy a responderte en este artículo, para que paso a paso puedas ir construyendo tu estrategia financiera y seas mucho más libre con tu dinero.

¿Qué es la estrategia financiera?

Según el calendario estrategia significa:

1) Arte de proyectar y dirigir las operaciones militares, especialmente las de guerra.

2) Serie de acciones muy meditadas, encaminadas hacia un fin determinado.
“la estrategia consiste en destacar en pantalla aquellos elementos que aportan las claves de la narrativa”

Y cuando hablamos de estrategia financiera nos referimos al conjunto de decisiones financieras de planificación y control de tu empresa. Esta estrategia nos sirve para:

– Utilizar de forma inteligente y eficiente todos los recursos 

– Conseguir tus objetivos (rentabilidad y tranquilidad) 

– Y hacerlo de la forma más rápida y barata posible

Cómo ves la estrategia tiene que ver con nuestros queridos planes, lo que más me gusta de todo. Y es que aunque seas una micro empresa, o te sientas un emprendedor, es tan importante contar con una buena gestión financiera como si fueras una multinacional.

Ahora bien, para que un plan o estrategia financiera funcione debes adaptarla a tus necesidades. Y tiene que ser sencilla de implementar, para que no se quede durmiendo en un cajón.

¿Por qué es importante tener una estrategia financiera en tu negocio?

Una estrategia te ayuda a saber dónde quieres llegar con tu negocio. Por eso, debes pensar que es lo que quieres conseguir no sólo este año, sino en el futuro. Porque en un negocio, una cosa estará íntimamente unida a la otra y es muy importante poder conectar el corto plazo con el largo.

Piensa que, para poder emprender ciertos proyectos o reformas dentro de tu negocio, necesitarás contar con recursos a corto, pero también a medio y largo plazo.

Ya sabes que a mí me encanta soñar y por eso siempre comienzo dibujando mi tablero de sueño. Después esos sueños los traslado a mi estrategia, porque para cumplir muchos de ellos necesito contar con una cantidad de dinero concreta. Y desde ese punto comienzo a desarrollar el punto al que quiero llegar.

¿Lo tienes? Vamos entonces a por los pasos de tu estrategia…

Cómo crear tu estrategia financiera

Ahora que ya sabemos dónde queremos llegar, vamos a ver cómo conseguirlo

Aunque hablamos de plan financiero, este ejercicio sirve para todos los objetivos que quieres conseguir, ya que todos están relacionados. Por ejemplo, si uno de tus objetivos es trabajar cuatro días semanales en lugar de cinco, deberemos tomar algunas medidas que van a estar directamente relacionadas con el dinero. 

Porque deberemos ser más productivos, o más rentables, o deberemos subir precios o crear una nueva línea de negocio… O tal vez contratar personal que cubra ese tiempo, ¿ves cómo todo tiene relación?

Acuérdate de escribir todos esos objetivos en una lista. Y antes de ponernos a pensar cómo conseguir esos objetivos, te recomiendo que realices un análisis estratégico.

1) Análisis estratégico

No sufras, se trata simplemente de realizar una revisión con intención. Con el objetivo de comprobar en qué situación te encuentras en estos momentos. Y después poder establecer qué acciones vas a tener que desarrollar para conseguir esos objetivos. 

Así que tienes que ser muy realista y llamar a las cosas por su nombre, da igual las conclusiones que saques. Recuerda que esta acción te va a dar poder y control sobre tu empresa y eso siempre, siempre, es bueno. 

Te dejo una lista de preguntas para que no se te quede nada pendiente. 

¿Comenzamos? Anota las respuestas porque son las que te van a ayudar a dibujar el plan.

¿Con qué recursos cuentas?

¿Hay cosas que te limitan?

¿Qué tal vas de liquidez? ¿Cuánto dinero tienes en el banco? ¿Puedes cumplir todas tus obligaciones en plazo?

¿Tienes claro las previsiones de flujo de caja? Esto quiere decir si sabes cuánto dinero vas a ingresar, cuánto vas a pagar y cuándo.

Si has hecho alguna inversión anteriormente, ¿conoces su rentabilidad?

¿Qué nivel de endeudamiento tienes?

¿Conoces la situación de los créditos ofrecidos a los clientes?  Aquí entrarán aquellos clientes a los que les has dejado que te paguen a plazos o que se retrasen en el pago de la factura. También a quién te paga a 30-60-90 ó 120 días.

¿Qué objetivos quieres alcanzar? Recuerda que estos tienen que ser alcanzables y medibles.

¿En qué marco temporal los vas a encuadrar?

2) Parámetros

Antes de establecer los pasos que vamos a seguir, las acciones que vas a determinar, hay que establecer los parámetros entre los que te vas a mover. Es decir, con los que vamos a determinar si la estrategia funciona o no.

Estos parámetros pueden ser de muy diversos tipos. Podemos hablar de: 

– Beneficios

– Posición en el mercado

– Situación fiscal

– Activo o pasivo del negocio

– Patrimonio 

– Ganancias y pérdidas… 

En resumen, los parámetros los marcas tú.

Puede que uno de tus objetivos sea crecer en facturación un 15%, por ejemplo. Estamos muy acostumbrados a que nos hablen de crecimiento sólo hablando de los ingresos y nunca poniendo la atención en los gastos. Y estos son un factor súper importante para lograr una mayor rentabilidad. 

Hay negocios que facturan una barbaridad y sin embargo no son nada rentables, o tienen un beneficio cero. Y sin embargo, facturaciones más discretas son mucho más rentables. 

Así que te aconsejo que te centres en la rentabilidad, en tener los gastos bajo control y en tener el control de lo que pasa en tus cuentas de primera mano. 

Soy consciente de lo poco que nos gusta hablar de números y mucho más mirarlos de cerca. Producen repelús, lo sé. Pero mirar a la cara tus propios números es algo que nunca deberías delegar, aunque la gestión del día a día la delegues en profesionales de tu confianza o colaboradores. 

Como empresario no puedes desprenderte de esa visión cercana.

3) Acciones y planificación

Ahora sí, determina todas las acciones que crees que te van a ayudar a conseguir tus objetivos finales. Luego vas a tener que ponerlos en el calendario, pero esta es la fase más práctica de la estrategia. 

Poco más que decir en esta parte… Quizás porque sea la más conocida, o por la que todo el mundo empieza.

Al menos ahora, espero que entiendas que hay mucho más a la hora de crear una estrategia financiera que funcione.

4) Análisis

Una vez que des el pistoletazo de salida, recuerda que siempre hay que medir y analizar. Para ello, establece los momentos en los que vas a hacerlo, déjalo ya señalado en tu calendario. 

Un plazo razonable puede ser trimestralmente y aprovecha para reunirte de forma periódica con quien te ayude con la gestión contable y fiscal, tu asesor, para ver cómo van las cosas.

Hablar con tu asesor de forma habitual, revisar con él tus números te va a dar un poder que nunca hubieras imaginado, es el paso para que tu negocio vaya al siguiente nivel.

5) Correcciones y ajustes

Y una vez revises, recuerda que hay que corregir las desviaciones sobre el plan. No te agobies si no te sale todo a la primera como habías previsto. 

Es normal que los planes haya que modificarlos, lo más importante es que no vas a dejarlo a su merced sin control y que si conoces esa desviación, vas a poder tomar medidas para corregirlo.

Por eso, no te culpes, normalmente los planes fallan por muchos motivos, entre ellos:

1) No planificas de forma realista

2) No tienes un presupuesto destinado a conseguirlos

3) No controlas las desviaciones de los presupuestos

4) No sabes cuáles son tus costes

5) No dedicas tiempo a revisar

6) No conoces los riesgos

7) Diseñas planes demasiado complejos

¿Puedes reconocerte en alguno de ellos? Pues ahora que ya los conoces, te va a resultar muy fácil tomar acción y modificarlos. 

Como ves tener un plan estratégico sólo es cuestión de dedicación y tiempo.

Mi recomendación estrella es que simplifiques lo más posible y no te compliques mucho la vida: 

– Lleva cuentas sencillas pero muy claras

– Revisa tus costes

– Comprueba si tus precios están actualizados

– Revisa tus procesos

– Y piensa en rentabilidad

¡Ha llegado la hora de ser estratega!