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¿Es tu empresa rentable?

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Hagamos números

Ya tenemos los precios de nuestros productos o servicios, pero ¿sabes si tu empresa es rentable? ¿Sabes si pierdes o ganas dinero? Y en caso afirmativo, ¿sabes cuanto?

Tan importante es saber qué precios poner, cómo saber cuanto debes vender para que tu negocio sea rentable. Así que te recomiendo que utilices la medida del mes para el ejercicio que te propongo, vamos a ver qué tienes que tener en cuenta durante un mes para saber cuanto has de vender. ¿Vamos?

Lo primero que te recomiendo que hagas, es que dibujes tu propio catálogo de productos o servicios, éste no sólo te va a ayudar a ver de forma conjunta todo lo que haces, sino que más adelante te ayudará a poder establecer la linea de la vida de tus productos o servicios.

Verás claramente con que servicio o producto suele comenzar un cliente y qué es lo que vas a poder ofrecerle después. Dependerá de otras cosas, pero lo normal es que tu catalogo y tu cliente tengan su propio recorrido. Dedícale un tiempo a establecer qué necesita y qué le ofreces, las concusiones a las que llegues, te van a ayudar a conformar tu empresa.

Una vez tengas claro qué es lo que vendes, hay que poner precio. ¿Te acuerdas que ya hablamos de ello? No es la primera vez que hablamos de precio, es un tema recurrente en Blanco Legal, y es recurrente porque me preocupa, veo constantemente los precios que piden mis clientes, y como de mal llevan hablar de  precios, pero no te preocupes, es algo que se puede solucionar, siempre.

Para determinar cuanto debemos vender, hay que saber que costos tenemos, así que vas a necesitar calcularlos, no te olvides de los costes generales, del coste de personal, incluido tu sueldo, los costes financieros y los bienes de inversión. Te dejo nuestro calculador de precios para que te ayude a calcularlo. Es una herramienta que vas a poder tener siempre a tu lado.

Una vez has calculado todos los costes de tu negocio, incluso los que sólo tienes una vez al año, como las suscripciones o los seguros, ya podemos pensar en términos de unidades a vender, y para eso tu catálogo nos va a venir de lujo.

Ya sabes cuanto tienes que vender, ahora solo hace falta que lo transformes en unidades de cada uno de tus productos o servicios. Yo, cuando realizo este cálculo, tengo en cuenta la implicación personal que va a necesitar de mi, ya que no es lo mismo que yo tenga que prestar el servicio a que lo pueda hacer cualquiera de mi equipo, ya que el día solo tiene 24 horas y no siempre estamos disponibles al 100%.

Yo cuento con mi equipo, por lo que intento que lo que yo quiero vender se ajuste a la disponibilidad de todos nosotros, aunque reconozco que a veces me vengo arriba y pido mucho de ellos.

Y así, sin darnos cuenta, hemos llegado al momento en el que debemos calcular el margen bruto que obtenemos con nuestras ventas. Este margen bruto simplemente es el resultado de restar a las ventas que tienes los costes que has calculado. La cifra que te de, te va a indicar el beneficio que obtienes.

Y sabiendo que tu empresa es rentable, se respira mucho mejor.

Pero, ¿que ocurre cuando el resultado no nos gusta? Podría ser negativo, en cuyo caso nos indica que está costándonos dinero, o bien dar un resultado cero, que significa que ni ganamos ni perdemos, pero sobre todo ni ganamos.

Recuerda que tienes una empresa cuya finalidad es ganar dinero, y aunque es un proceso este de ganar dinero, hay que ir dibujando el camino por donde quieres llegar. Así que si estás en un momento en el que el resultado es cero o negativo, hay que pararse, evaluar la situación y tomar acción.

Muchas veces el problema es que vendemos poco, por eso, al tener claro el coste que tenemos que cubrir y tener un catálogo perfectamente definido, seremos capaces de decidir cuantas unidades podemos vender de cualquier cosa. Otras el problema está en el mismo precio, que poneos precios por debajo del coste del mismo.

No es lo mismo que te diga que tienes que vender un mínimo de dos mil euros al mes, que decirte que tienes que vender cinco servicios, es mucho más asumible el número cinco que el dos mil, ¿estás de acuerdo?

Una vez sepas cuanto tienes que vender de cada cosa, ya podrás establecer el plan necesario para hacer que ocurra, y estará de acuerdo conmigo, que no ha sido tan difícil, ¿no?