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Atrapada por la fiscalidad

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Cuándo los demás te hablan en chino

 

Ya se que hablar de fiscalidad no es una de tus actividades favoritas, que preferirías estar en cualquier otro lugar y no aquí, enfrentándote al mes de enero, pero si quieres ser empresaria, si quieres llevar lejos tu proyecto es imposible que no le prestes la atención que necesita a estos temas.

Saber cuales son tus obligaciones y cumplirlas es básico para que tu negocio funcione a la perfección, es la pieza clave para que te desenvuelvas con confianza y tranquilidad. Poder prever tus impuestos puede llegar a darte una ventaja competitiva importante.

Te propongo un ejercicio, cierra los ojos y visualízate en tu negocio, viendo que todo lo llevas al día, que ya sabes cuanto tienes que pagar el día 30, que ya tienes organizado los pagos, que te sientes que todo lo haces cómo toca y te invade una tranquilidad mayúscula, que esa sensación te va generando una fuerza interior que va creciendo, que llega a tu corazón primero y después a tu cabeza. ¿No te sientes capaz de comerte el mundo? Pues vamos allá, estás preparada.

Estoy rodeada de empresarios, todos los días hablo con ellos, trabajo en sus proyectos y veo cómo van, y te puedo asegurar qué quién lleva a rajatabla el tema fiscal, sin esperar sorpresas de última hora es quién mejor funciona. Aquéllas personas que se involucran en su día a día, aquellas personas que prevén el pago de los impuestos, llevan mejor el trimestre, y con ello el año y si me apuras, la vida. El estrés fiscal es un gran enemigo, así que hay que vencerlo y eso solo lo vamos a poder hacer tomando cartas en el asunto. ¿Te apuntas?

Partimos de la realidad de nuestro país, de lo gravoso que nos resulta ser autónomos, el elevado coste de impuestos que pagamos, viendo cómo los grandes dirigentes roban a manos llenas. Y contra eso no podemos luchas desde aquí, sino que requiere una implicación social distinta. Y esa realidad es la que debemos manejar y con la que debemos contar, pese a que se den circunstancias chocantes, por lo menos. Y para mi, una de las mejores protecciones que puedes ofrecerte es la legalidad.

Igual que te sabes de memoria cuantas visitas has tenido en tu web, o cuantos seguidores tienes en tus redes debes saber que volumen de facturación has tenido, que impuestos vas a tener que pagar o que gastos has tenido y si tienes justificación documental de ellos.

No necesitas tener conocimientos técnicos, pero si debes conocer los principios básicos que rigen el mundo de los negocios. Sólo de esta manera serás capaz de estar preparada para lo que nos viene encima, incluso aunque hayas contratado los servicios de un asesor.

Si hablamos de impuestos, los más importantes con los que vamos a lidiar son el IVA y el IRPF, son impuestos que a simple vista parecen muy sencillos, pero que en realidad son muy, muy complejos, por lo que no puedes fiarte de la intuición ni de lo que hagan los demás. Casi nunca se aplica el sentido común, y mucho menso si hablamos de IVA, por lo que si tienes un proyecto serio, una empresa con la que ganas dinero o vas a ganarlo no puedes hacer las consultas en los grupos de Facebook.

Y esto lo digo totalmente en serio, porque yo leo también esas preguntas en los grupos en los que participo y leo las respuestas que dan, casi siempre con buenísima intención eso si, pero casi nunca esas respuestas son correctas, así que imagina cómo es dejar en manos de la sabiduría popular los impuestos.

Esos temas yo los dejaría para los profesionales, el que tú elijas, el de tu confianza, con el que te encuentres cómoda, al que le puedas hacer las mil y una preguntas cuando te surgen y con el que sabes qué todo está en orden, es la mejor manera de acertar siempre y afortunadamente estamos rodeados de un montón de ellos, para todos los gustos y colores, para todos los bolsillos y para todos los caracteres.

Pero si quieres controlar los entresijos de tu empresa no puedes despreocuparte de conocer los números y demás. si quieres ser una empresaria de pro tienes que saber que se cuece en tu empresa, números e impuestos incluídos.

Por eso para mi es imprescindible:

1.- Tener un profesional de absoluta confianza para gestionar el tema fiscal.
2.- Preguntar una y mil veces para entender los entresijos fiscales.
3.- Controlar tus propios números.
4.- Prever el pago de impuestos.
5.- Controlar la documentación que es necesaria para gestionar tus impuestos.

La experiencia te dará un plus, podrás ser más intuitivo y sabrás las cosas casi sin darte cuenta, poco a poco sabrás sin ir a mirarlo cuantos impuestos tienes que pagar este trimestre, porque te sabes de memoria tus números, y eso es una ventaja, así que cuando llegue aprovéchala.

Y mi último consejo antes de irme, el que repito hasta la saciedad a mis clientes, es que si no te cuadran los números que yo te doy, preguntes las veces que hace falta. No hay nadie cómo uno mismo para conocer qué pasa en su empresa, para saber sus números y nosotros gestionamos muchos números, hay veces que no nos damos cuenta y comentemos errores, errores que se pueden solucionar si preguntas cuando tienes que preguntar, o dices que no te cuadra, estoy segura que nadie se enfada por revisar, y siempre es mejor revisar y poder modificar a tiempo.

Y tú, ¿cómo gestionas tus impuestos?